LA DESHIDRATACIÓN LEVE ES MÁS COMÚN DE LO QUE CREES
Muchas veces se confunde con cansancio, falta de concentración o simplemente no llegar bien al final del día.
Y suele empezar por algo muy simple: no beber suficiente agua. Porque ya, si eso, bebo luego.
Pasas horas sentado
Y te das cuenta de que llevas toda la mañana sin beber agua.
Llegas sin energía
A mitad de tarde notas el bajón y no siempre sabes por qué.
El agua te aburre
Y acabas recurriendo a refrescos, café u otras bebidas.